Cuando una mercancía llega a Colombia, no necesariamente debe ser nacionalizada de inmediato.

Una de las características que hace atractiva la operación en Zona Franca es que las mercancías de procedencia extranjera pueden permanecer allí sin que su ingreso a la Zona Franca se considere, por sí mismo, una importación al territorio aduanero nacional. La DIAN ha señalado además que para este tipo de mercancías no existe un término máximo general de permanencia en Zona Franca.

Pero ¿qué significa esto realmente para una empresa?

Más tiempo para planificar

La posibilidad de mantener la mercancía en Zona Franca permite que las empresas puedan organizar sus operaciones de acuerdo con sus necesidades comerciales y logísticas.

Por ejemplo, una empresa puede recibir mercancía proveniente del exterior y mantenerla en Zona Franca mientras define cuándo y en qué cantidad necesita introducirla al territorio aduanero nacional.

Esto puede facilitar la planeación de inventarios y evitar que toda la mercancía tenga que ingresar al mercado nacional al mismo tiempo.

¿La mercancía puede permanecer sin hacer nada?

No necesariamente.

Durante su permanencia pueden desarrollarse diferentes actividades y procesos permitidos dentro de la operación de Zona Franca, de acuerdo con las características de la mercancía y el régimen aplicable.

Además, la mercancía debe mantenerse correctamente registrada y controlada.

Aquí la gestión del inventario adquiere especial importancia: conocer qué ingresó, cuánto ingresó, dónde está ubicado y qué movimientos ha tenido permite mantener la operación organizada.

También existe la posibilidad de realizar desaduanamientos parciales

Una de las ventajas que puede ofrecer este esquema es que la mercancía no necesariamente debe ser nacionalizada toda al mismo tiempo.

La DIAN reconoce la posibilidad de realizar desaduanamientos parciales para mercancías de procedencia extranjera que se encuentran en Zona Franca.

Esto puede resultar especialmente útil cuando una empresa necesita disponer únicamente de una parte de su inventario para atender una necesidad específica.

Un ejemplo sencillo

Imagina que una empresa tiene 1.000 unidades almacenadas en Zona Franca, pero necesita disponer inicialmente de 200.

La posibilidad de gestionar la operación por partes puede darle mayor flexibilidad para organizar sus inventarios y responder a las necesidades del mercado.

Una herramienta para planificar mejor

La permanencia de mercancías en Zona Franca no debe entenderse simplemente como “guardar productos durante más tiempo”.

Es una posibilidad que puede integrarse dentro de una estrategia de inventario, comercio exterior y distribución.

Por eso, conocer las alternativas que ofrece el régimen franco permite tomar decisiones más informadas y adaptar la operación a las necesidades reales de cada empresa.

En Fénix Zona Franca

Contar con infraestructura, control de inventarios y acompañamiento operativo permite gestionar la mercancía durante su permanencia en Zona Franca de manera organizada.

Porque una buena operación no se trata solamente de dónde está la mercancía, sino de tener claro qué hacer con ella y cuándo hacerlo.

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