No toda mercancía que llega a Colombia tiene como destino final el mercado colombiano
Cuando pensamos en una mercancía que ingresa al país, normalmente imaginamos que su siguiente paso será la nacionalización y posterior distribución en Colombia.
Pero existen operaciones en las que la mercancía puede ingresar a una Zona Franca y posteriormente continuar hacia un destino internacional, de acuerdo con las condiciones de la operación y la normativa aplicable.
Esta posibilidad convierte a las Zonas Francas en puntos estratégicos dentro de determinadas cadenas internacionales de suministro.
¿Qué entendemos por redespacho?
En términos operativos, podemos utilizar el concepto de redespacho para referirnos a situaciones en las que una mercancía que se encuentra en Zona Franca continúa posteriormente hacia otro destino.
En materia aduanera, el tratamiento específico dependerá de cómo esté estructurada la operación y del régimen aplicable.
Por eso, no todas las salidas al exterior funcionan exactamente de la misma manera.
¿Por qué puede ser útil?
Una empresa puede utilizar una Zona Franca como punto de almacenamiento, organización o gestión de mercancías antes de definir su siguiente movimiento internacional.
Esto puede ser interesante para operaciones que manejan:
- Mercancías destinadas a diferentes mercados.
- Inventarios internacionales.
- Distribución regional.
- Procesos de acondicionamiento.
- Operaciones que requieren consolidación o desconsolidación.
Una Zona Franca como punto estratégico
La ubicación de la mercancía dentro de una Zona Franca puede formar parte de una estrategia logística más amplia.
En lugar de pensar únicamente en “importar y vender en Colombia”, algunas operaciones requieren mayor flexibilidad para decidir hacia dónde continuará la mercancía.
La normativa aduanera contempla diferentes operaciones de salida de mercancías desde Zona Franca hacia el exterior, por lo que cada caso debe analizarse de acuerdo con sus características particulares.
¿Qué papel juega el control?
Cuando una mercancía puede tener diferentes destinos, el control del inventario se vuelve todavía más importante.
Es necesario conocer:
- Qué mercancía ingresó.
- Cuál es su ubicación.
- Qué cantidad está disponible.
- Qué movimientos ha tenido.
- Cuál será su siguiente destino.
Una gestión organizada permite tomar decisiones con mayor información.
Una operación internacional necesita flexibilidad
Las cadenas de suministro actuales pueden involucrar diferentes países, proveedores, mercados y puntos de distribución.
Por eso, contar con espacios que permitan gestionar mercancías antes de definir su siguiente destino puede convertirse en una ventaja para determinadas operaciones.
Una Zona Franca no tiene que ser necesariamente el destino final de una mercancía. También puede ser parte del camino.