Aún existen muchas ideas equivocadas sobre el funcionamiento de las Zonas Francas.
Conocer cómo operan realmente permite aprovechar mejor sus beneficios y tomar decisiones más informadas.
Mito 1
“Una Zona Franca solo sirve para almacenar mercancía.”
Realidad: Además del almacenamiento, es posible realizar procesos como clasificación, reempaque, etiquetado, inspecciones y preparación de pedidos.
Mito 2
“Toda la mercancía debe nacionalizarse inmediatamente.”
Realidad: Dependiendo de la operación, la mercancía puede permanecer en Zona Franca mientras la empresa define el momento más conveniente para su nacionalización o incluso ser retirada bajo otros regímenes autorizados.
Mito 3
“Solo las grandes empresas pueden operar en Zona Franca.”
Realidad: Empresas de diferentes tamaños pueden beneficiarse de este régimen según sus necesidades logísticas y comerciales.
Mito 4
“Operar en Zona Franca hace más complejos los procesos.”
Realidad: Una adecuada planificación y el acompañamiento de un operador especializado ayudan a organizar la operación y facilitar la gestión logística.
Conclusión
Comprender cómo funciona una Zona Franca permite aprovechar mejor sus oportunidades y fortalecer la competitividad de las empresas.